Año nuevo, puertas nuevas

Nos pasamos la vida pensando cómo mejorar la decoración de nuestra casa, a menudo gastamos grandes cantidades de dinero en muebles y ventanas. Y ¿qué pasa con las puertas?

Yo, este año he decidido pedirle a los Reyes Magos cambiar las puertas de la casa.

Con la llegada del nuevo año siempre tenemos un montón de propósitos en nuestra lista. Yo siempre me pongo uno que haga referencia a la casa, parece que si la dejo igual que siempre y no cambio nada pues ocurre lo mismo, que nada cambia y que nos estancamos. Aprovechando esta filosofía y que mis puertas ya necesitaban renovarse me he echado la manta a la cabeza y me he puesto manos a la obra.

Las puertas de la casa han sido desde siempre uno de los elementos decorativos más olvidados desde el punto de vista estético, sin embargo cambiarlas puede significar transformar por completo el espacio de la casa y modernizarlo, dando, además mayor luminosidad.

Lo primero que me he planteado es ¿cómo elegir el tipo de puerta que quiero?, ¿realmente hay tanta variedad? Y buscando y buscando he llegado a la conclusión de que sí, existen infinidad de combinaciones a elegir.

Puertas según las medidas

Si no queremos complicarnos mucho la vida y nuestra casa ya tiene puertas con medidas estándar, podemos optar incluso por comprarlas y casi casi llevárnoslas puestas.

Si queremos personalizar los tamaños en función de nuestras necesidades y hacerlas “a medida” entonces tendremos que rascarnos un poco más el bolsillo y tardarán mas tiempo en traernoslas.

Puertas según los materiales

Puertas de chapa en DM: son similares a las de madera pero están huecas por dentro. Pean muy poco, lo que hace que las bisagras sean eternas. Ideales para lacar, lo que nos va a permitir cambia de forma radical el aspecto de nuestra casa tan solo con cambiar las puertas de color.

Puertas chapadas: Son de aglomerado con chapas que suelen imitar tonos naturales o maderas nobles.

Puertas de madera maciza: Las solemos ver en espacios rústicos y ambientes clásicos. Pesan mucho pero a la vez son muy resistentes.

Puertas de cristal: Tan diferentes como acabados de cristal podamos encontrar. Llenan de luz las estancias pero si no le damos una capa de opacidad a los cristales perderemos intimidad en los espacios interiores de la casa.

Puertas Según el tipo de apertura

Puertas Batientes: Es el tipo de puerta más utilizado. Nos permite elegir el sentido en el que queremos abrirlas. A menudo hacia ambos lados.

Puertas Plegables: Varias hojas que se pliegan entre ellas recogiéndose hacia uno de los lados.

Puertas Correderas: Son las que más aprovechan el espacio de la casa pudiéndose, además, realizar en los mismos materiales que las batientes. Realmente es una opción a pensarse, sobre todo para ganar esos metros que nos faltan, y ¿por qué no?, para darnos un capricho estético, realmente decoran. Si además queremos poder ocupar la pared donde se deslizan las puertas, tendremos la opción de elegir las puertas empotradas aunque requieran más obra puesto que van entre un armazón metálico cubierto.

Y si después de mirar todas las opciones posibles nos encontramos con que se nos va de presupuesto, siempre podemos optar por lacar las puertas nosotros mismos.

¿Las mías? Blancas lacadas y la del salón de ensueño. Por supuesto, todo a juego con los Muebles de Montakit, nuestros muebles.

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